Ayer asistimos a la final del campeonato de ajedrez que se viene realizando en el local de “La Sidrería” desde principios del mes de noviembre. Las partidas de los finalistas, Daniel Campo y Josu Lema, fueron seguidas con gran atención por el numeroso público allí congregado con ese único fin.
Con un apretón de manos comenzó y terminó la disputada final, con Daniel como justo vencedor tras una emocionante segunda partida, ambos recibieron un sincero aplauso por parte de todos los asistentes, después se procedió a la entrega de premios así como una jugosa bolsa con artículos y recuerdos del campeonato para los 28 participantes.
Cabe reseñar que lo realmente importante de este torneo ha sido la gran participación, que ha superado con creces las expectativas de los organizadores, el compromiso y buen ambiente entre los participantes, entre los que se ha descubierto alguna que otra promesa, aunque no llegara a la final. Tal ha sido el compromiso que de aquí ha salido la iniciativa de formar un club federado para, entre otras cosas, mostrar fuera de este valle como las gastan los ajedrecistas de Liébana que, como hemos visto, resultan ser abundantes.
Por supuesto merece una especial atención Toñin, cabeza visible de este evento, que con su apasionamiento y su buen hacer ha sabido movilizar tanto a público como a patrocinadores, ha conseguido aglutinar a un grupo muy heterogéneo y contagiarles su ilusión. Ayer no fue el fin del campeonato, fue la demostración de que en Potes se pueden hacer otro tipo de cosas y de que la gente responde. Hemos sido testigos de un buen torneo y, de lo que es más importante, de un buen ejemplo.