Autorizadas diez batidas para reducir el censo de ciervos en varios montes.
Autorizadas diez batidas para reducir el censo de ciervos en el Saja.
Las monterías serán subastadas por los ayuntamientos de Vega de Liébana, Pesaguero, Cabuérniga, Los Tojos y Camaleño, así como por la Mancomunidad de Campoo-Cabuérniga, según informó la Consejería.
Autorizadas diez batidas para reducir el censo de ciervos en el Saja Ganadería pretende reducir la población de venados en varios montes.
La Consejería de Ganadería, Agricultura y Pesca ha autorizado la celebración de diez batidas de ciervos para reducir su población en ciertos montes de la Reserva Nacional de Saja. Las monterías, que no tienen cupo de capturas, se van a desarrollar durante los meses de febrero y marzo y serán subastadas por los ayuntamientos de Vega de Liébana, Pesaguero, Cabuérniga, Los Tojos y Camaleño, así como por la Mancomunidad de Campoo-Cabuérniga, según informó la Consejería.La caza comenzará el 18 de febrero con las batidas que se celebraran en los montes de Onquemada, Panda y Carrielda. Las monterías han sido asignadas gratuitamente a los Ayuntamientos de Vega de Liébana (2), Mancomunidad Campoo-Cabuérniga (1), Los Tojos (1), Cabuérniga (1), Pesaguero (2) y Camaleño (3) y se conceden porque las poblaciones de venado están en constante crecimiento en toda la Reserva Nacional de Saja.En opinión de los técnicos de la Consejería, de no mediar un control poblacional, hay «un riesgo para la conservación de los ecosistemas, debido a su efecto limitante sobre la abundancia de ciertas especies y por su condicionamiento de la estructura forestal».Las poblaciones de venados producen daños sobre el ganado, cultivos y pastizales, según Ganadería «no sólo por su cuantía económica, sino, sobre todo, por la disfunción que provocan en la relación entre los habitantes de la zona y la administración responsable de la gestión de los recursos de la reserva cántabra». Otro de los argumentos manejados por la Administración regional es el 'sex-ratio' de las poblaciones de venado, ya que está claramente desequilibrado a favor de las hembras.